Análisis de situación

El componente espiritual se viene desarrollando a nivel empresarial. Lo podemos encontrar dentro del liderazgo, en enfoques como el liderazgo con alma, de servicio, ético, basado en valores. 
Dentro del servicio lo vemos reflejado en miradas que hacen referencia a cómo descubrir el alma del servicio.
En los negocios y empresas se desarrolla la espiritualidad dentro de las mismas. Buscando generar un buen clima de trabajo y el desarrollo personal y profesional de los integrantes de las mismas, actuando con RSE y buscando la sustentabilidad. Podemos verlo en empresas como HP, Ford, Southwest Airlines, Herman Miller, Tyson Foods, empresas con triple impacto, etc. 
Se habla de las leyes o claves espirituales del éxito. 
Dentro del marketing podemos verlo manifestado en el siguiente slogan “corazón, garra y buen sentido para empresas y profesionales”. En la Consultora Menna & Asociados. 
Mi propuesta está dirigida a que se incorpore en mayor medida este componente en el área de marketing. 

El espíritu como parte de la filosofía empresaria y de marketing

Forma parte de la filosofía de la empresa. Tiene relación con la búsqueda de sabiduría para satisfacer al cliente y generar resultados para la organización. Con una misión empresaria, su propósito, su razón de ser,  que inspire y de sentido,  tanto a los integrantes de la empresa como a los clientes. Y que estos últimos sientan interés en comprar sus productos. 
Tiene que ver también con valores que impactan fundamentalmente en la calidad de servicio de excelencia al cliente y al desarrollo empresarial, del área de marketing y personal. 
Valores como amor, aceptación, respeto, confianza, compromiso, responsabilidad, bondad, fidelidad, autodominio, firmeza, flexibilidad, integridad,  honestidad, ética profesional, paciencia, paz y armonía, alegría, calidad, equilibrio, etc.  

Funciones del componente espiritual en el marketing.

Algunas de las funciones del espíritu son la de iluminar las realidades internas, personales y empresariales y externas, para mejorar todo aquello que necesite ser mejorado y modificado. Para beneficio de todas las partes intervinientes, en sentido amplio. 
La función de dar calor para superar los miedos que nos dificultan incursionar mar adentro, salir de la zona de confort. Transitar la zona de aprendizaje, lanzando nuevos productos, incursionando en nuevos mercados y adaptándonos y liderando el cambio.
Otra de las funciones es la de ser viento que nos permita soltar el pasado, volar en el presente y hacia el futuro, elevarnos a mayores alturas buscando tocar el corazón de nuestros clientes y de la sociedad, con productos y servicios que produzcan más felicidad, calidad de vida y bienestar. 

También el espíritu sirve para consolarnos y aliviarnos en los momentos difíciles que tenemos que transitar, a nivel personal y empresarial.
Para regar nuestra aridez, suavizar nuestra dureza, y para dar calidez a nuestra frialdad como prestadores de servicios profesionales.  

El espíritu como factor de equilibrio profundo de las distintas variables

El espíritu busca integrar y equilibrar todos los componentes del ser humano, lo mental, espiritual, emocional, corporal, social y los valores.
También busca equilibrar e integrar lo referido a las necesidades, deseos, gustos, intereses, expectativas, preferencias de los clientes con los beneficios económicos y la prosperidad de las empresas. Evitando caer en los extremos de la indiferencia, egoísmo, codicia, materialismo, espiritualismo y el promover el consumismo. 
Por último nos ayuda a equilibrar e integrar las variables del triángulo cliente, empresa y sociedad/entorno. De esta forma todas las partes involucradas se verán beneficiadas. 


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