El mundo es un caos, muchas veces nuestra capacidad de infligir dolor a los demás solo se corresponde con nuestro deseo de tener más de lo que necesitamos. Es difícil no entristecerse leyendo las noticias diarias, percibiendo una realidad devastadora en un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo. La explosión de información en forma de percepciones y retórica transmitida a través de las redes sociales y el periodismo en los tabloides convencionales, ha dejado a las personas luchando por discernir ¿cual es la verdadera realidad? Hoy la digitalización es una herramienta importante para el bienestar en una economía en desarrollo, pero debe combinarse con lo humano. 

En el mundo corporativo, siempre existe un conflicto entre los objetivos a corto plazo y la estrategia a largo plazo, pero el plan a corto plazo parece haberse convertido en el objetivo a largo plazo con todo lo que esta aconteciendo. 

“Puede que no sea difícil alinear incentivos a corto plazo con objetivos a más largo plazo, pero cuando la miopía afecta a todos, mañana puede ser un día diferente.”

Existe una creciente necesidad de adoptar un enfoque global para resolver problemas.

El mundo de hoy nos enseña eso...

Que Ayudar tienen un papel importante para ser los proveedores de esperanza y progreso. Es necesario revisar el modelo y mejorar la participación de todos en este aspecto. Las empresas tienen que trabajar para dejar tal legado. Ya sé, Es más fácil decirlo que hacerlo. Pero, donde otros ven dificultades, los optimistas ven esperanza. Las crisis nos recuerdan que todos somos frágiles y susceptibles a enfermarnos e incluso morir repentinamente. En general los seres humanos hacemos planes para el futuro pensando que tenemos el control de nuestras vidas, pero basta un pequeño virus, un microorganismo que no podemos ni ver, para alterar completamente nuestras rutinas y destruir todos nuestros planes. En tiempos de crisis, nuestro genuino amor por los demás es la luz a un mundo oscurecido por los problemas. Somos consecuencia de un pasado y hoy estamos construyendo un futuro. Todo está interconectado y todos nosotros somos parte de ese gran sistema. Lo que suceda aquí, generará algo allá...

Tal vez la respuesta está en la solidaridad, gran lección que nos deja esta pandemia. Es preciso equivocarse por supuesto y cometer un error que sirva de lección para no incurrir en él de nuevo; esta es una gran oportunidad de aprendizaje. Al final, si lomiramos desde allá, desde lo más lejano del universo, pareciera que pocas cosas tienen sentido más que seguir el sentido común. Tal vez el miedo a la muerte que generó esta pandemia alrededor del mundo sea la mejor manera de aprender a vivir y desde el punto de vista empresarial como hacemos la vida mas facial a las personas con lo que hacemos.

La humanidad está endeudada y el negocio de vender esperanza es una empresa eterna. Si ustedes no están en este negocio, les sugiero que lo hagan.

¡¡¡¡Gracias, un fuerte abrazo digital de este pequeño morador!!!!


COMPARTIR