LA REINVENCIÓN DE LA LOGÍSTICA

Si hay algo que realmente se ha puesto en valor durante esta crisis sanitaria, que estamos atravesando, es la importancia de la cadena de abastecimiento.

No solo para lograr mantener la “normalidad” de nuestras vidas; sino también ha puesto en manifiesto la capacidad de las empresas de servicios logísticos, en su conjunto, para atender a nuevos canales de venta.

El aislamiento social obligatorio ha cambiado los hábitos de consumo de forma drástica, y dejado en manifiesto la importancia de llegar con la PROPUESTA DE VALOR hasta el último eslabón de la cadena.

En términos de impacto, los logistas hemos acelerado el proceso de cambio de una red de abastecimiento a una red de entregas domiciliarias. Nuestra actividad se ha encontrado con la necesidad de fortalecer no solo el vínculo con quien nos dan envíos, sino también con aquel que lo recibe.

En este proceso vertiginoso, donde por día miles de personas hacen su PRIMER COMPRA ON-LINE, nos vemos obligados a priorizar la EXPERIENCIA DEL CONSUMIDOR por sobre el resto de las actividades.

Una experiencia que se redefine, donde importa más la eficacia que la velocidad y donde lo que pasa con el paquete físicamente es tan importante como la COMUNICACIÓN con el destinatario.   

En este marco complejo de cambios, durante los últimos días de marzo donde se dió a conocer el decreto presidencial tuvimos que redefinir rápidamente el servicio. Comenzamos enfocándonos en cómo íbamos a realizar la actividad.

Desarrollamos protocolos de entrega para nuestros empleados, clientes y destinatarios, mientras discutíamos nuevas prioridades de desarrollo y lanzamiento de NUEVOS PRODUCTOS que teníamos diseñados, pero que por la propia MADUREZ DEL CONSUMIDOR no habíamos lanzado.

Sumándonos a la campaña #YoMeQuedoEnCasa definimos lanzar rápidamente dos servicios OnLine donde el cliente podía solicitar a domicilio un envío que estaba en la sucursal (porque había comprado sabiendo que quería ir a retirarlo ahí) o bien cambiar la sucursal de destino, pensando que ahora lo necesitaba en la sucursal de Andreani más cercana a su domicilio y no en la que había seleccionado originalmente.  

Con el correr de los días y ante la actualización de los DNU fuimos flexibilizando y acelerando el ingreso de nuevos clientes para dar respuestas a aquello comerciantes que nunca habían vendido online y que se veían obligados a hacerlo para subsistir.

Triplicamos la inversión en MEDIOS DIGITALES para que las pymes puedan conocer nuestra propuesta de pequeños retiros de mercadería y entrega domiciliaria.  

Por último, y no menos importante, ampliados nuestros CANALES DE COMUNICACIÓN.

Asumimos el riesgo de poder equivocarnos, pero teniendo la firme convicción como empresa de servicios que el consumidor tiene que tener un lugar donde ser escuchado.

Ante cada reclamo celebramos la posibilidad de poder cambiar desde la acción, la PERCEPCION que el cliente tiene de nosotros.

Cada mención negativa en las REDES SOCIALES es una oportunidad de mejora.

Cada agradecimiento es un poquito de energía que nos renueva, nos hace sentir orgullos como equipo la importancia de la actividad en donde nos desarrollamos.  

Alejandro Rinaldi  

Gerente de Marketing


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