El 2020 es un tsunami que nos cambió todo. Nuestro trabajo, planes, hábitos, proyectos y maneras de vincularnos. Todo cambió a partir del Covid-19 que continúa azolando el planeta.
Mientras surfeamos la crisis, esperando que amaine la tormenta, sería muy bueno que imaginemos el futuro. Que empecemos a setear la agenda 2021.
¿Quién dijo que lo que viene es peor?. Si nos preguntamos cómo hacerlo mejor, seguro ahuyentaremos el fantasma, construyendo un futuro mejor. 
Empecemos a setear la agenda 2021. Pero como la tarea es de todos, aquí van sólo algunas de mis sugerencias, esperando enriquecerlas con las de uds. 
Una agenda innovadora, ya que no volveremos a la normalidad. Evaluando lo que nos deja el Covid-19, nos dirigimos hacia un mundo distinto. Un mundo donde, esperemos, seamos capaces de bajar un cambio el ritmo de la diaria, para reflexionar y para encontrarnos con el otro con más tiempo, espacio y tranquilidad. 
Una agenda disruptiva, donde podamos revalorizar los vínculos personales, aunque estén mediados por las nuevas plataformas que nos acostumbramos a utilizar para comunicarnos a distancia en estos meses.
Una agenda de valores, donde lo importante no sea llegar primero, sino llegar con lo mejor.
Una agenda positiva, imaginando todo lo nuevo que podemos ofrecer, retomando el viejo adagio de que toda crisis es una oportunidad. Pensemos que post-Covid, estamos frente a un momento re-fundacional. Aprovechémoslo.
Una agenda más plural, entendiendo que, como lo vemos en estos meses, nadie la tiene totalmente clara. Que no hay espacio para soluciones mágicas o de manual. Que el diálogo y el consenso son herramientas útiles para construir en equipo los mejores caminos.
Una agenda más humana, empatizando en serio con la persona que es nuestro cliente. Respetando en serio el cuidado del medio ambiente, que es el único hogar que tenemos.
Empecemos a setear la agenda 2021. El futuro es nuestro. ¡ Vamos por él !. 
 


COMPARTIR