Este escenario inusitado, dominado por un silente adversario que no solamente es causante de las amenazas a nuestra salud, sino también de los problemas asociados a las acciones tomadas para protegernos, que van generando otros inconvenientes como el aislamiento, la paralización de industrias, el desabastecimiento, la intensificación de la recesión económica, y una lista no clemente, de complicaciones y dificultades. Provoca miedos en todas las personas, porque la incertidumbre se torna tan aguda que trasciende todos los roles, actividades y fronteras y penetra los umbrales máximos que estamos acostumbrados a soportar. Estos “miedos” para algunos, “pánico” para muchos o “desorientación” para todos, a su vez estimulan cambios en los hábitos, en la composición de nuestros gastos o inversiones, en el replanteo de prioridades, en la nueva escala de valores y a la vez generan necesidades desconocidas o inéditas.
Es inexcusable que busquemos un nuevo EQUILIBRIO…
Así como “el amor se prueba en las pruebas” y si no hay pruebas es todo color de rosas, fácil y hermoso… pero cuando las pruebas llegan y nos desestabilizamos… ¿Perseverar o abandonar?  Es ahí donde se dilucida el verdadero “amor” y entrega al otro. Y si nos damos cuenta que estamos realmente comprometidos… buscamos juntos un nuevo equilibrio.
De la misma forma, podemos decir que “el mkt se prueba en las crisis” y si la ciencia de la salud, está buscando intensamente una “vacuna” para combatir el virus, el marketing, como ciencia, es llamado a buscar frenéticamente, los “remedios” para alcanzar un nuevo equilibrio en la vida de las personas y las organizaciones.
Necesitamos “vacunar” contra el pánico, a través de la confianza.
“Vacunar” contra el desabastecimiento, trabajando incansablemente por llegar a cada punto de venta, por pequeño que sea, pero que continúa abierto y necesita seguir atendiendo a sus clientes.
Porque, si el equilibrio es la  “armonia entre las cosas diversas”, podemos generar armonía en esta situación si no nos limitamos a aminorar pérdidas, y en su lugar nos transformamos digitalmente, innovamos en satisfacer “esas” nuevas necesidades, nos adaptamos, pensamos en términos de oportunidades, buscamos nuevos mecanismos colaborativos.
Entonces, las 4 P empiezan a transitar nuevos caminos, caminos que aportan al equilibrio:
Los PRODUCTOS caminan por vías que buscan la SOSTENIBILIDAD, para que la recuperación económica proteja a la gente y al planeta, pensar en BIENES SOSTENIBLES, conectar la INNOVACIÓN con la TRADICIÓN.
El equilibrio en los PRECIOS vendrá por los nuevos modelos dinámicos y personalizados, en los que las personas puedan elegir mejor las opciones, con PRUDENCIA y ECUANIMIDAD.
Los caminos que recorre la P de PLAZA, nuestra distribución y canales, en consumo masivo se trata de LLEGAR, como decía anteriormente, estar presente en cada pequeño punto de venta que siguió trabajando y que no puede dejar de hacerlo, como una respuesta RESPONSABLE a los canales físicos. Luego, en la mayoría de los sectores se intensifica lo que veníamos viendo y que no todos alcanzamos a implementar con tiempo, sino que nos estamos adaptando: para los clientes el on line y off line pasaron a ser el “ONE LINE”. La OMNICANALIDAD en todo su esplendor impulsada más aún no solo por los chatbots,  la inteligencia artificial y la realidad aumentada (cada vez más real y realista). Lo que algunos llaman “estrategia phygital” lo físico y lo digital al mismo tiempo, coherentemente cohesionado.
Y por último, la P de PROMOCIÓN, nuestra comunicación, alcanza el equilibrio con dosis extras de EMPATÍA, entender lo que sienten los clientes, escucharlos, responder con soluciones que podamos cumplir, generar confianza. Aunque, para la mayor parte de las áreas de marketing, los presupuestos se recortaron drásticamente, por lo que la inversión en medios también lo hizo. No podemos dejar de comunicarnos con los clientes, por el contrario, debemos aumentar nuestra participación en el diálogo social, estando activos en redes sociales, por ejemplo, interactuar y responder a los clientes (aunque sean quejas, o mejor dicho, principalmente si son angustias o cuestionamientos). A la par, no nos quedemos solo en lo social, que las redes nos lleven a la web o a los demás medios y la web figure entre los primeros lugares en una búsqueda, en definitiva que logremos ser referentes en nuestra categoría, agregando valor, dando ánimo, sumando desde el rol de nuestras marcas… porque cuando esto pase, las relaciones que hemos cultivado en esta crisis seguirán creciendo…
Tal como lo recita el refrán “Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran” y qué edificante, para cada uno de nosotros, aportar al equilibrio con las mejores prácticas de nuestra profesión, teniendo como parámetro en nuestras actividades: si aporta al equilibrio, es marketing!


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